Jacinto, un Hackintosh Server
Siempre he pensado que lo de los hackintosh era un querer y no poder. Como el anuncio ese del 206 en el que un chaval pretende convertir un coche en un 206 a base de golpes. Como se suele decir, un querer y no poder. Si quieres un Mac cómprate un Mac, pero no robes su sistema operativo para meterlo a la fuerza en un PC.
La cosa es que este año hemos querido incorporar a la batería de servidores de mi instituto un servidor Mac OS X, para poder enseñarle a los alumnos de ciclo que hay otros sistemas además de Güindous y Linux, y que además funcionan muy bien.
Lo ideal hubiese sido tener presupuesto como para comprar un bonito Mac Mini Server con su licencia de Snow Leopard y sus discos RAID, pero precisamente en un IES hay de todo menos pelas, hasta el punto de que hemos tenido que recurrir a comprar una licencia de segunda mano de Leopard Server a la ñ y meterla en un PC preparado a tal efecto con hardware compatible. Un Hackintosh Server.

Actualmente está corriendo y ofreciendo los servicios web que era de lo que se trataba, pero la experiencia ha sido de lo más traumática, con una semana entera dedicada a formatear, instalar, reinstalar, mete disco, saca disco, busca módulos del kernel y cargadores varios hasta que por fin dimos con una combinación válida para nuestra configuración hardware. Y a todo esto, una vez corriendo, nadie te asegura que en la próxima actualización de sistema no se vaya todo al garete.
Y es que OS X está hecho para correr en un Mac y no en un PC, aunque se pueda.
Al contrario de lo que decía al principio, querer es poder, pero, ¿estás seguro de que quieres? Yo por mi parte lo que tengo claro es que en cuanto haya algo de presupuesto haré lo posible por cambiar el PC por un Mac Mini aunque sea de esos viejos.
Eso sí, de momento Jacinto está corriendo